Ni las barras de gym son tan pesadas como el lomo de los zurdos
Mirá cómo lloran los kukas en las redes porque ahora tienen que salir a laburar en vez de vivir de arriba con la nuestra. Están acostumbrados a levantar un billete emitido por la jefa y se ahogan en un vaso de agua si les hablás de mérito y déficit cero. ¡No la ven, hermosos! La motosierra ya les recortó los privilegios y la fiesta de los parásitos estatales se terminó para siempre. El León nos está sacando la bota de la cabeza a todos los argentinos de bien que nos rompemos el lomo todos los días. Mientras los zurdos empobrecedores lloran por Twitter y hacen berrinches porque se les acaba la pauta, el equilibrio fiscal es innegociable. ¡Viva la libertad, carajo!