Opinión
Producción local de pajas de trigo: cuando la innovación reemplaza a la industria
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme dos horas de bondi y laburar diez horas en la fábrica, y ahora resulta que la gran solución económica del país son dos pendejos haciendo pajitas de trigo. Déjense de joder muchachos, mientras los pibes que se crían a chocolatada festejan estas pelotudeces de start-up cheta, destruyen la industria nacional, funden a las pymes y dejan a miles de familias en la calle con este ajuste salvaje que aplauden los cipayos de siempre.
Néstor y Cristina nos enseñaron que un país se levanta con soberanía, con fábricas abiertas y con laburo digno, no jugando a los emprendedores con biomasa para conformar al FMI. A mí nadie me regala nada, pero tampoco me trago este buzón de que con lamparitas ecológicas y sorbetes de campo vamos a salir adelante mientras los jubilados no pueden comprar los remedios.
¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo este modelo de miseria planificada que destruye el mercado interno mientras le entregan los recursos a los de afuera?