Sociedad
Soberanía y orgullo popular: ¿por qué a los libertarios les molesta la patria?
Me levanto a las 5:30 AM todos los días para tomar el bondi e ir a la fábrica a romperme el lomo, y ver un mural que le recuerda a los ingleses quiénes somos te llena el pecho de orgullo. El fútbol para el pueblo laburante nunca fue solo una pelota: es dignidad, es Malvinas y es la memoria viva contra el imperialismo. Es esa misma mística nacional y popular que Néstor y Cristina levantaron bien alto para no arrodillarse nunca más frente a los poderes extranjeros.
Pero claro, a los nenes de Twitter criados a chocolatada y a este gobierno de cipayos vendepatrias les da alergia todo lo que huela a soberanía popular. Milei se cansa de decir que admira a Margaret Thatcher mientras entrega las riquezas del país, se arrodilla ante el FMI y destruye a los jubilados con un ajuste salvaje que solo beneficia a la timba financiera. Les molesta que el pueblo tenga ídolos populares y memoria colectiva porque su único proyecto es rematar la patria al mejor postor.
La cultura de la calle y las paredes pintadas por la gente demuestran que la justicia social y el patriotismo no se negocian en una planilla de Excel. ¿De verdad hay gente trabajadora que todavía banca a estos cipayos que admiran a los piratas mientras hambrean a nuestras familias?