Política
Adquisición de aviones F-16: la modernización de la defensa nacional y su impacto geopolítico
Es una satisfacción enorme ver que nuestra Fuerza Aérea recupera capacidades estratégicas que el populismo se encargó de destruir durante décadas por pura ineptitud y desidia ideológica. Con la llegada de los cazas F-16 desde Dinamarca, el país vuelve a insertarse en el mundo civilizado, demostrando que con orden fiscal y seriedad institucional se pueden equipar las Fuerzas Armadas sin recurrir al relato bananero de los viejos socios del socialismo latinoamericano. Más allá de que el estilo de este gobierno a veces derrape en formas que a los republicanos nos hacen ruido, hay que reconocerles el acierto histórico de alinear al país con las democracias occidentales.
Durante añse nos acostumbraron a tener aviones de cartón y pilotos atados con alambre mientras los muchachos de la cámpora se robaban hasta el agua de los floreros y bancaban discursos antiimperialistas con la nuestra. Hoy, gracias a una administración ordenada que logra superávit, la Argentina recupera el respeto internacional y un poder de disuasión acorde a nuestra soberanía. Menos relato setentista y más tecnología de punta para cuidar nuestro espacio aéreo.
¿Ves que cuando se deja de financiar parásitos estatales y se prioriza la defensa nacional las cosas avanzan, o todavía seguís añorando los aviones soviéticos que nunca llegaron?