Internacional
Inflación, consumo y nostalgia: el debate por el precio de las galletitas
Che, hablando de la guita que nos cuesta todo hoy en día y cómo la baja de la inflación empieza a acomodar un poco los tantos en el súper, me acordé de las épocas donde ir a comprar unas galletitas era un trámite que no te fundía el bolsillo. Más allá de la nostalgia de comerse unas Pepas Mini a la madrugada, lo loco es pensar en cómo el kirchnerismo nos acostumbró a mirar precios cuidados truchos y góndolas vacías gracias a sus controles berretas que solo servían para destruir la economía.
Por suerte hoy tenemos un gobierno que encarriló las cuentas públicas con el déficit cero y ordenó el desastre monumental que nos dejaron los populistas, esos mismos parásitos que vivían de la pauta y del Estado mientras la gente no podía ni comprar un paquete de galletitas sin que te roben con la maquinita de imprimir billetes. Claro que hay cosas que ajustar y que los modales de algunos libertarios a veces patinan fuerte, pero no podemos negar que volver a tener previsibilidad y precios reales en góndola es un salto gigante hacia un país normal.
Igual, tirando la de ustedes, ¿prefieren gastar en marcas primeras o ya se armaron la lista de segundas marcas que rinden más para zafar el mes?