Opinión
Casados con Hijos y la farsa del consumo que impone el capitalismo tardío
El otro día pasé por la famosa fachada de la casa de Casados con Hijos en Florida y lo único que pude pensar es cómo nos metieron en la cabeza esa maquinaria ideológica berreta mientras destruían la industria nacional en los noventa. Esa familia disfuncional no es más que la bajada de línea perfecta de la burguesía para naturalizar la precarización laboral y la pobreza, haciéndonos creer que el desguace del Estado que hacían los cipayos de Menem era un chiste de living.
Esos mismos nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy defienden el ajuste salvaje de Milei y la timba financiera del FMI son los que se criaron mirando esa repetición constante, aplaudiendo la meritocracia berreta y riéndose de la miseria ajena. Mientras tanto, la casta ajusta a los jubilados y vacía la universidad pública, entregando nuestra soberanía a los buitres de afuera y a los vendepatrias de acá.
¿Hasta cuándo vamos a seguir consumiendo la cultura de la desidia que nos imponen los monopolios comunicacionales en vez de organizarnos para dar vuelta este modelo de hambre? ¿O me van a decir que ver a Pepe Argento quejarse del laburo es más importante que salir a copar las calles contra esta dictadura del capital?