Sociedad
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y despidos
Es increíble ver cómo los zurdos empobrecedores todavía lloran por los aguantaderos estatales que nos costaban una fortuna a los que laburamos todos los días. Con la motosierra de Milei y el déficit cero innegociable, se les acabó la joda a todos los parásitos de la pauta y a los vagos del Estado que vivían de arriba mientras el país se fundía. Lograron bajar la inflación y ordenar las cuentas públicas porque hay decisión política y peluca hay uno solo, duélale a quien le duela.
Todavía hay termos que no la ven y siguen repitiendo el relato berreta del colectivismo fracasado, incapaces de entender que achicar el Estado es agrandar nuestros bolsillos. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza ajena y defendiendo curros indefendibles, mandriles?