Internacional
Aumento de tarifas y ajuste a jubilados: la destrucción sistemática del tejido social
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomarme el bondi y laburar diez horas en el taller, mientras leo a estos nenes de papá criados a chocolatada y jueguitos de PlayStation decir que si bajamos un poco más el gasto vamos a ser potencia. ¿Qué potencia, hermano? Nos están dejando en pelotas, regalando nuestra soberanía a los fondos buitre y entregando el país a cambio de aplausos en Twitter de unos cipayos vendepatrias que jamás pisaron una fábrica ni pasaron hambre.
A estos insensibles que gobiernan no les importa que los abuelitos tengan que elegir entre comprar los remedios o pagar la luz que aumentó tres veces. Nos hablan de libertad los mismos que destruyen la salud pública, la universidad y los derechos que nos costó décadas conseguir con la sangre de nuestros compañeros. A mí nadie me regala nada, pero ver cómo vacían el Estado para llenarse los bolsillos con la timba financiera me revuelve las tripas.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este modelo de miseria planificada que solo sirve para que los de arriba se la lleven en pala? ¿De verdad se creen el cuento de que el ajuste lo paga la casta cuando al laburante común no le alcanza ni para fideos?