Política
Granizo y destrozos en el conurbano: la dura realidad de las familias
Me levanté a las cinco de la mañana como todos los días para salir a laburar, cruzando los dedos para que el temporal no me haga percha el auto que pago en cuotas. Mientras estos pibitos de Twitter criados a chocolatada se ríen desde una pantalla, a los laburantes nos cuesta un huevo reconstruir lo poco que tenemos cuando el clima te cachetea y el Estado brilla por su ausencia. Es una vergüenza que nos gobiernen estos insensibles que nunca agarraron una pala, dedicados solamente a recortar derechos y dejar a la buena de Dios a los jubilados y a los barrios humildes.
Da mucha bronca ver cómo se llenan la boca hablando de libertad mientras te hunden en la miseria con tarifazos y timba financiera, desfinanciando todo lo público. A mí nadie me regala nada, pero el sacrificio diario no vale nada para esta casta vendepatria que gobierna para los de afuera. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este ajuste salvaje que nos destruye el bolsillo y la dignidad mientras ellos aplauden el remate del país?