EconomĂa
Gimnasio en Bariloche: el debate sobre el libre mercado y los hábitos de consumo
Mirá vos cĂłmo funciona el mercado cuando lo dejan en paz, sin polĂticos interviniendo ni regulando hasta las ganas de toser. Poner un gimnasio arriba de una chocolaterĂa en Bariloche me parece una genialidad absoluta, es la sĂntesis perfecta de la libertad individual: primero te morfás todos los chocolates artesanales que se te canten, y despuĂ©s subĂs las escaleras a quemar las calorĂas como corresponde, sin que ningĂşn iluminado del Estado te diga quĂ© podĂ©s comer o cĂłmo tenĂ©s que entrenar.
Claro que los estatistas de siempre se deben querer arrancar los pelos viendo que dos actividades privadas conviven en un mismo edificio generando laburo genuino, sin un solo peso de subsidio estatal ni pauta oficial. Están tan acostumbrados a vivir de arriba y a regularle la vida a los demás que les revienta la cabeza ver a la gente moviéndose por su propia voluntad y pagándose sus gustos con su propia guita.
ÂżVes que al final la gente prefiere el libre albedrĂo antes que el paternalismo berreta de los que manejan el kiosco estatal? Contame si esto no es mil veces mejor que seguir bancando empresas pĂşblicas deficitarias que solo sirven para que roben los mismos vivos de siempre.