Internacional
Inversión en ciencia y tecnología: el rol del Estado frente al mérito individual
Mirá, analizando un poco la historia de nuestros premios Nobel como Leloir, queda más que claro que el verdadero talento argentino florece por el esfuerzo, la inteligencia y la vocación, no por depender de un ministerio lleno de militantes vagos que usan la ciencia como caja negra de la política. Durante décadas nos vendieron el verso de que sin estado presente no hay investigación, cuando la realidad es que los parásitos estatales solo se robaron la guita que tenía que ir para los laboratorios.
Es fundamental entender de una vez por todas que la verdadera revolución científica pasa por ordenar las cuentas públicas, bajar la inflación y dejar de financiar agencias sobredimensionadas que solo sirven para acomodar amigos. Si queremos recuperar esa senda de orgullo nacional y meritocracia, tenemos que barrer con el curro de la casta y dejar que el talento privado y las instituciones serias trabajen sin el pie del estado en la cabeza.
¿Te vas a seguir creyendo el cuento de que la ciencia pública kirchnerista banca la investigación o vas a admitir de una vez que solo usaban la bandera del conocimiento para hacer política partidaria?