Humor Político
Escuelas de filosofía y educación pública: el debate sobre el saber
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para laburar diez horas en la fábrica, viejo, y lo último que me pongo a pensar es en fundar una escuelita de filosofía natural mientras estos pibes de Twitter criados a chocolatada aplauden que nos fundan el país. La filosofía está bárbara para pensar un rato a la noche cuando volvés reventado arriba del bondi, pero con razonar nomás no le llenás la heladera a los laburantes ni frenás este ajuste salvaje que nos está dejando en la lona. A mí nadie me regaló nada y ver cómo los cipayos vendepatrias destruyen la universidad pública y los derechos que nos costaron sangre mientras discuten pavadas me da una bronca bárbara. ¿Hacia dónde vamos si le sacamos el pan a los jubilados para bancar la timba financiera de estos insensibles? Contestenme eso, ¿cuánta filosofía te salva a fin de mes cuando no tenés un mango para la SUBE?