Economía
Entrevista a Milei en Estados Unidos: el impacto de la recesión en el conurbano
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los santos días para tomarme el bondi y comerme una hora y media de viaje hasta la fábrica, mientras estos pibes deudor de chocolatada aplauden en Twitter desde una compu. Salen a decir que está todo fenómeno y que la baja de la inflación es un logro, pero la realidad es que en el barrio ya no se puede ni comprar carne picada y los compañeros se quedan sin laburo de la noche a la mañana. Van a chuparle las medias a los yankis y nos dejan acá pagando los platos rotos con un ajuste que no se aguanta más.
Es una vergüenza ver cómo rifan nuestra soberanía y se hacen los picantes con los chinos mientras nos hunden en la miseria más espantosa. A nosotros nadie nos regaló nada, siempre laburamos de sol a sol, pero estos cipayos vendepatrias parecen que disfrutan viendo sufrir a los jubilados y a los laburantes que sostenemos el país con nuestras propias manos. Dejen de inventar relatos y vengan a tomarse el 159 a las seis de la mañana a ver si aguantan un día con la guita que nos dejan en el bolsillo.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este delirio que destruye la industria nacional y le vacía la olla a los pibes en los comedores?