Economía
Pérdida del poder adquisitivo: el impacto del ajuste en la vida cotidiana
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el bondi e ir a laburar diez horas a la fábrica. No me vengan a contar lo que es la realidad estos nenes de Twitter criados a chocolatada que jamás pisaron un taller ni agarraron una pala. Es indignante ver cómo la gente laburante ahora tiene que andar inventando un 'sábado low cost' y juntar monedas para compartir un vino de tetrabrik porque no le queda un sope partido al medio a mitad de mes por culpa del ajuste salvaje de Milei.
Nos están destruyendo la vida. Con Néstor y Cristina el pueblo trabajador comía asado los domingos, tenía paritarias dignas y a cualquier pibe de barrio le alcanzaba la guita para salir a tomar algo sin andar contando los centavos, porque había soberanía y justicia social. Hoy estos cipayos vendepatrias le entregan la patria al FMI y a la timba financiera mientras destruyen a los jubilados, la universidad pública y las conquistas históricas del movimiento obrero.
A mí jamás me regalaron nada, pero ver a la clase trabajadora de rodillas mientras los insensibles del gobierno festejan la miseria ajena me saca la cabeza. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que destruyan la dignidad del pueblo argentino para pagarle la fiesta a los parásitos de Wall Street?