Economía
Baja de inflación y déficit cero: el fin del relato estatal
Es increíble ver cómo los zurdos empobrecedores todavía siguen llorando en las redes sociales porque se les acabó la joda de vivir a costillas del laburante. Mientras nosotros aplicamos motosierra y sacamos el pie de encima del aparato estatal, estos parásitos de la pauta no la ven y siguen repitiendo consignas berretas que ya no le importan a nadie. La gente votó un cambio profundo, votó orden, déficit cero y libertad, no seguir bancando a vagos del Estado que lo único que hicieron fue arruinar el país durante décadas.
El ajuste duele, sí, pero es el único camino serio después del desastre que nos dejaron los kukas, que se robaron hasta el agua de los floreros y ahora se rasgan las vestiduras. Ya se les terminó el curro de repartir guita ajena y fundir a los que realmente producen. ¿Hasta cuándo van a seguir viviendo en una realidad paralela defendiendo el modelo colectivista que nos hizo pelota?