Opinión
Costo de las entradas de cine: el impacto de la crisis en el consumo cultural
Imaginate militar un modelo donde ir al cine se convirtió en un lujo asiático apto solo para CEOs de cotolenga. Te sacan hasta el derecho a la cultura para timbearla en LEFI mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden con las dos manos. Mamita querida, qué tipo de cabeza tenés que tener para festejar que el pueblo no pueda ni ver una película.
Después lloran porque la gente no consume, pero le revientan el bolsillo a los laburantes con tarifazos y despidos para cerrarle los números al FMI. Son unos cipayos vendepatrias insensibles que te dejan sin morfi y sin recreación, todo en nombre de una libertad de cartón que solo existe en la fantasía de un panelista falopa.
¿A qué hora le van a echar la culpa de que no hay plata para el cine a Perón o a los bolsos de los k, termos de cuarta?