Internacional
¿El cierre de comercios y jugueterías es el costo inevitable de la apertura importada?
Ver cerrar una juguetería emblemática con casi treinta añse de historia en la Ciudad no es un dato menor ni un daño colateral, es la crónica anunciada de este modelo cipayo que prioriza la timba financiera y la bicicleta de unos pocos por sobre el trabajo argentino. Con la excusa berreta de bajar los precios a fuerza de abrirle las piernas a la competencia importada, estos nenes de Twitter criados a chocolatada están destruyendo el tejido productivo y dejando a familias enteras en la calle sin ningún tipo de sensibilidad.
Sin industria nacional, sin mercado interno y con un consumo por el suelo, nos condenan a ser un país de camareros y empleados de delivery mientras rematan nuestra soberanía al mejor postor. ¿De qué sirve la supuesta baja de la inflación si para comprar un juguete importado ningún laburante va a tener un mango en el bolsillo porque destruyeron el poder adquisitivo? ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo la destrucción de nuestra economía mientras festejan un superávit de mentira a costa del hambre del pueblo?