Sociedad
Déficit cero y motosierra: el fin del relato estatal
La verdad que ver cómo se desarmó el aparato curro del Estado en estos meses es un verdadero cable a tierra para los que laburamos y pagamos impuestos en este país. Más allá de que a veces los modos del presidente no sean los de un republicano de manual y a uno le hagan un poco de ruido las formas, es innegable que la baja de la inflación y la motosierra a los parásitos de la pauta están dando resultados históricos. Ya era hora de que se les termine el negocio a los zurdos empobrecedores que vivieron décadas a costillas del esfuerzo ajeno.
A esta altura, seguir defendiendo el déficit y las empresas públicas deficitarias es simplemente no querer ver la realidad, o peor, ser cómplice de la fiesta K que nos dejó al borde de somalía. Acá se votó un cambio rotundo para ordenar las cuentas y dejar atrás el populismo berreta que nos arruinó la vida. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el país finalmente empieza a respirar aire libre?