Política
Códigos contravencionales y libertad de expresión en el norte feudal
Es increíble ver cómo algunos feudos provinciales todavía se creen que estamos en los noventa y manejan la justicia como si fuera el quincho de su casa, metiendo presos a periodistas por hacer su laburo. Mientras nosotros desde el sector privado exportamos servicios, cobramos en cripto y vivimos en el siglo XXI gracias a la desregulación, estos parásitos del estado siguen usando códigos de faltas berretas para silenciar al que piensa distinto. Les molesta que la realidad se filtre y que los curros feudales salgan a la luz, pero ya se les acabó la joda de manejar todo con la billetera ajena.
La motosierra cultural y económica tiene que llegar a cada rincón del país, sobre todo a esos antros donde el termómetro democrático brilla por su ausencia y los gobernadores eternos se sienten reyes. Si querés progresar, tenés que rajar de ese sistema oxidado, aprender inglés, tirar una línea de código y cobrar afuera donde nadie te puede meter preso por opinar. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando a estos caciques locales los defensores de los derechos humanos de comité?