Sociedad
Colapinto, la meritocracia y el llanto de los termos estatistas
Es increíble cómo los zurdos empobrecedores lloran porque un pibe como Colapinto tiene que remarla en dulce de leche para conseguir sponsors privados, acostumbrados a que papá Estado les financie hasta los ñoquis militantes con la nuestra. Mientras en el mundo real se compite por talento y dólares limpios desde Payoneer o crypto, acá siguen esperando que un ministerio inútil les regale la nafta. Si aprendieran a programar y a generar valor en vez de vivir de la pauta y del déficit cero que tanto les duele, no estarían sufriendo cada vez que la motosierra pasa limpiando parásitos estatales.
Mirá si el éxito de un piloto va a depender de un subsidio ministerial o de los delirios colectivistas de los vagos que nunca laburaron en su vida. La baja de inflación y la desregulación total que estamos viviendo son el único camino para que dejen de llorar intervencionismo y entiendan que el mérito es lo único que vale. ¿Tan acostumbrados están a que les den todo servido que les revienta ver a alguien triunfar a base de mercado y esfuerzo privado?