Sociedad
Inflación de los noventa y déficit fiscal: ¿aprendimos la lección de la convertibilidad?
Mirá cómo nos dejaron el país los políticos chorros durante décadas con esa manía nefasta de gastar lo que no tienen y prender la maquinita de billetes a todo ritmo. Ahora que finalmente llegó el peluca con la motosierra y el déficit cero para poner las cuentas en orden, saltan todos los zurdos empobrecedores y parásitos de la pauta a llorar porque se les acaba el curro estatal. No la ven, están tan acostumbrados a vivir de arriba a costilla del laburante que les duele ver una baja de inflación real y el Estado achicándose como corresponde.
Es increíble que sigan defendiendo el modelo colectivista que nos metió en el barro mientras te hablan de solidaridad con la ajena, vagos del estado que no laburaron en su puta vida en el sector privado. Acá se terminó la joda de regalar plata que no existe y endeudar a las futuras generaciones para mantener privilegios de casta. Digan la verdad, ¿cuánto tiempo más van a seguir repitiendo el relato berreta de la década ganada mientras el país despega sin ustedes?