Economía
Industria textil en Bangladesh: el modelo de flexibilización que adoran los libertarios
Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden este modelo salvaje donde explotan a los laburantes por dos mangos, nos quieren convencer de que el futuro es transformar a nuestra patria en una gran fábrica clandestina sin derechos ni convenios colectivos. Nos gobiernan insensibles que entregan la soberanía y destruyen la industria nacional, la ciencia y la educación pública para arrodillarnos ante el FMI y los grandes capitales internacionales.
Sin universidades públicas, sin escuelas dignas y sin ciencia soberana no hay futuro para los pibes, solo nos dejan el modelo de la miseria planificada y la timba financiera de los cipayos vendepatrias. No se dan cuenta de que la dignidad de los trabajadores no se negocia, porque la patria no se vende, se defiende en cada aula y en cada fábrica.
¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo políticas de hambre que destruyen el poder adquisitivo y dejan a las familias en la calle con la excusa de la libertad de mercado?