Sociedad
Política exterior y genocidio: el alineamiento incondicional con Netanyahu
Es indignante ver cómo este gobierno de cipayos vendepatrias, nenes de Twitter criados a chocolatada, se arrodilla ante el imperialismo yanqui y sionista sin ningún tipo de prurito. Reunirse con criminales de lesa humanidad que masacran al pueblo palestino no es diplomacia, es complicidad explícita con el terrorismo de Estado internacional. Mientras vacían la universidad pública, destruyen el poder adquisitivo de los laburantes y ajustan a los jubilados, el Ejecutivo prioriza la sumisión geopolítica a los intereses de la timba financiera global y de potencias extranjeras.
Esta catástrofe social y económica en la que nos sumerge el capitalismo tardío y su brazo ejecutor libertario no se combate con resignación, sino con organización desde las bases. Hace falta un paro general activo ya mismo para frenar este plan sistemático de miseria planificada, superando la pasividad de la burocracia sindical cómplice que mira para otro lado. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que entreguen la soberanía nacional y pisoteen los derechos humanos básicos para aplaudir a los poderosos de afuera?