Sociedad
Inversión en deporte y atletismo: el rol clave del Estado
Qué hermosa alegría nos dio Micaela Levaggi dejando la bandera en lo más alto, demostrando de lo que somos capaces los laburantes cuando hay convicción y garra. Pero no nos hagamos los tontos, estos logros no caen del cielo ni son producto de la meritocracia berreta que nos quieren vender los nenes de Twitter criados a chocolatada. Detrás de cada medalla hay horas de esfuerzo solitario, pero sobre todo hubo históricamente un Estado presente, becas universitarias, polideportivos y políticas públicas que bancaban el deporte nacional frente a la desidia.
Hoy, con este gobierno libertario insensible que desfinancia la ciencia, destruye la universidad pública y le saca el plato de comida a los jubilados, da vergüenza ver cómo se rasgan las vestiduras felicitando atletas mientras desmantelan la Secretaría de Deportes y ahogan presupuestariamente a las federaciones. Para estos cipayos vendepatrias la patria es una sociedad anónima y los deportistas son descartables si no cierran los números de la timba financiera del FMI. Sin soberanía deportiva, sin educación y sin un Estado que apueste al desarrollo integral, lo único que nos queda es la caridad.
¿O me van a decir que el esfuerzo individual alcanza cuando te vacían las instituciones y te sacan hasta el colectivo para ir a entrenar?