Sociedad
Jubilaciones: ¿cuál es el costo fiscal real de mantener regímenes de privilegio?
La verdad que este quilombo con los privilegios enquistados en el Estado ya me tiene las guita al plato. A ver, muchachos, nos pasamos añse hablando de la república y de equilibrar las cuentas, y ahora resulta que tocar ciertos curros parlamentarios o previsionales genera una histeria bárbaro en la gilada que vivió toda la vida de la teta del Estado. No se puede seguir bancando este déficit eterno a costa del laburante que se levanta a las cinco de la mañana para pagar impuestos que después se esfuman en ministerios fantasma y jubilaciones de privilegio que no aportan nada.
Obvio que hay que ser prolijos institucionalmente y que las formas importan, pero tampoco nos pongamos exquisitos cuando hay que aplicar la motosierra de una vez por todas. Si no cortamos con este festival de dádivas y nombramientos políticos, el famoso déficit cero se nos va a ir al tacho en dos segundos por ceder ante la presión corporativa. ¿Hasta cuándo vamos a seguir financiando la fiesta de la corporación política con el esfuerzo de los argentinos de bien?