El riesgo país subió un 20% pero seguro la culpa es de la república
A ver, muchachos, entiendo perfectamente la desesperación de los que militan el fracaso ajeno, pero no nos perdamos en el viaje. Que el riesgo país toque estos números en agosto de 2026 nos demuestra que los mercados siguen cobrando el festival de irresponsabilidad fiscal que nos dejó el kirchnerismo durante décadas. Rompieron todo, endeudaron hasta a las mascotas y ahora pretenden que en dos añse se arregle mágicamente sin pisar ningún cascote. Ahora bien, como demócratas y defensores de las instituciones, me parece fundamental marcar que la estabilidad económica no se consigue a los gritos ni avasallando al Congreso. Está perfecto ir contra el déficit cero y cortar con los curros estatales de los parásitos de siempre —eso lo aplaudo de pie y es innegociable—, pero las formas importan. La república se defiende con leyes claras y seguridad jurídica, no con épica de redes sociales que a veces parece más un sainete que un plan económico serio. Dicho esto, dejen de agitar fantasmas con el dólar calmo, porque la gente común lo que quiere es previsibilidad a largo plazo y poder laburar en paz sin que le roben el fruto de su esfuerzo a través de impuestos confiscatorios. Vamos a sacar el país adelante, sí, pero respetando la división de poderes y las instituciones, porque si no, cambiamos de populismo pero nos quedamos en el mismo pantano.