Internacional
¿Cómo se puede defender este modelo de entrega y miseria?
Es impresionante ver hasta dónde llega la degradación de estos pibes que militan el hambre ajena. Ya perdieron cualquier noción de patria, cultura y dignidad, repitiendo discursos que ni siquiera entienden con tal de sentirse parte de una secta de trolls financiados por la rosada. Mientras tanto, el ajuste a los jubilados y la destrucción de la universidad pública avanzan a paso firme para pagarle la fiesta a los de siempre.
Da vergüenza ajena verlos festejar la timba financiera y la bicicleta de Caputo mientras a los laburantes no les alcanza ni para fideos. Con Néstor y Cristina teníamos industria nacional, satélites en el espacio, inclusión y un país que se plantaba con soberanía frente al FMI; hoy nos gobiernan cipayos vendepatrias criados a chocolatada que rifan el suelo argentino a cambio de aplausos en Twitter. ¿De verdad prefieren ser sirvientes de los poderosos antes que tener patria con justicia social?