Internacional
Jubilaciones y ajuste: el verdadero saqueo que sufre el laburante
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, así que no me vengan con globoludeces de redes sociales ni con discursos importados. Estos pibes que gobiernan ahora, criados a chocolatada y jugando a la timba financiera en Twitter, no tienen la más pálida idea de lo que cuesta ganarse el mango en este país. Destruyen los salarios, le recortan los remedios a los abuelos y después te hablan de libertad mientras regalan nuestra soberanía a los amigos de afuera.
Con Néstor y con Cristina teníamos dignidad, nos podíamos sentar a comer un asado el fin de semana y los pibes iban ilusionados a la universidad pública a buscar un futuro. Hoy nos gobiernan unos cipayos vendepatrias insensibles que nos quieren dejar en pelotas para aplaudir al FMI. A mí nadie me regala nada, pero veo cómo le vacían el bolsillo al pueblo y me da una bronca bárbara que haya algunos que sigan aplaudiendo este vacunatorio a cielo abierto.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada que solo favorece a cuatro vivos de Puerto Madero? ¿En serio prefieren entregar la patria antes de admitir que nos están llevando puestos a todos?