Sociedad
Baja de la edad de imputabilidad: el rol de la justicia frente al delito
Es increíble que todavía tengamos que discutir obviedades judiciales mientras la inseguridad nos pasa por arriba. Por un lado, banco totalmente la necesidad de ordenar las cuentas fiscales y cortar con el delirio populista que nos dejó al borde de la hiperinflación, pero en materia institucional y de seguridad necesitamos un Estado que funcione y aplique la ley como corresponde. No puede ser que un juez militante frene por capricho ideológico una herramienta clave para frenar el delito juvenil, protegiendo al delincuente en lugar de a la víctima.
El kirchnerismo nos acostumbró a la puerta giratoria y a defender al victimario bajo el relato berreta de la 'vulnerabilidad social', olvidándose por completo del laburante que sale a la calle todos los días y se juega la vida. Desde nuestro espacio republicano siempre defendimos la división de poderes, pero la independencia judicial no es impunidad para que un magistrado haga activismo político con la vida de los ciudadanos.
Ya es hora de dejar atrás los garantismos truchos que destruyeron el orden social y empezar a rediscutir en serio las leyes vigentes para que el que las hace, las pague. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este festival de impunidad judicial avalado por los mismos termos de siempre que no la ven?