Sociedad
Paka Paka y la memoria histórica: el debate por los contenidos en los medios públicos
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, laburando diez horas como un burro para que después venga cualquier nene de Twitter criado a chocolatada a decirme que la cultura y la historia hay que borraras. Qué querés que te diga, hermano, me da orgullo que los pibes tengan un dibujito que les enseñe quiénes fueron los cipayos que nos endeudaron y nos robaron el futuro en la cara.
Los libertarios se rasgan las vestiduras por un dibujito mientras estos tipos nos están vaciando la heladera, nos sacan los remedios a los jubilados y regalan la patria al FMI sin que se les caiga la cara de vergüenza. A mí ningún político me regala nada, pero no soy ciego: sé bien quiénes defienden al laburante y quiénes son los vendepatrias que nos quieren dejar en pelotas para que festejen cuatro vivos de Puerto Madero.
¿Tan cagados están de que las nuevas generaciones piensen por sí mismas y no se coman el verso de la meritocracia que necesitan censurar hasta los dibujitos animados?