Economía
Reforma del Banco Central y zona fría: el ajuste que castiga al conurbano
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para ir a matarme laburando diez horas en la metalúrgica, mientras estos tipos en el Senado se pasan el día transando con los subsidios del gas y la guita del Banco Central. Nos quieren hacer creer que la casta eran otros, pero los únicos que pagan este ajuste salvaje son los jubilados y los laburantes que no pueden prender la estufa porque te llega una boleta impagable. Estos cipayos vendepatrias, criados a chocolatada y mirando el país desde una pantalla, nos están dejando en la calle para cumplirle caprichos al FMI y a la timba financiera.
Es una vergüenza ver cómo negocian nuestros derechos como si fuera un mercado de pulgas, entregando la soberanía y cagándose en la gente que se rompe el lomo todos los días. Con Néstor y con Cristina sabíamos que el Estado defendía al pueblo y que el laburo valía, pero estos insensibles vinieron a destruir todo lo que costó décadas conseguir. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que nos metan la mano en el bolsillo estos parásitos que nunca agarraron una pala?