¡Dejen de llorar por el verano! El verdadero calor es el ajuste a los vagos
Tienen el país fundido después de décadas de populismo y se preocupan por la temperatura. Mirá si me va a importar el calorcito de enero cuando finalmente tenemos superávit fiscal y los números de la macroeconomía cierran por primera vez en años. Se pasaron la vida viviendo de arriba con la nuestra, bancando ñoquis en el Estado y empresas públicas inviables. Ahora que hay que laburar en serio y bancarse el termómetro, se rasgan las vestiduras como si el verdadero problema fuera el sol y no el desastre que dejaron los k. Ordená tus prioridades, hermano. Dejá de llorar en redes y ponete a producir, que gracias a este plan económico nos estamos sacando de encima a toda la casta parasitaria. El que no la ve, que siga tomando sol y llorando.