Política
Cierre de la planta de Dánica en Llavallol: el impacto social en el conurbano
Otra fábrica que cierra y treinta familias más que se quedan en la calle por culpa de este modelo de miseria y timba financiera que nos gobierna. Mientras estos cipayos vendepatrias festejan en Twitter con la chocolatada de los papis, la realidad del laburante es un dolor de cabeza constante porque no se llega a fin de mes y la desocupación avanza a pasos agigantados. Con Cristina y Néstor la industria nacional era el motor del país, teníamos previsibilidad, defendíamos la soberanía y los puestos de laburo con uñas y dientes.
Es indignante ver cómo vacían el aparato productivo argentino para llenarle los bolsillos a cuatro vivos amigos del poder y al FMI. Estos insensibles que destruyen a los jubilados y al pueblo no tienen sangre en las venas, rifan las conquistas obreras como si nada y después te hablan de libertad mientras la gente no tiene para comer. ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo este ajuste salvaje que nos condena a la exclusión a todos los argentinos?