La casta divina y la ley para los mortales
Imaginate militar desalojos y represión en Plaza Congreso para después comerte esta película mística donde a los amigos del poder no los toca nadie. La casta de Dios te avisa que las leyes son solamente para el laburante que se gana el mango con el sudor de la frente, mientras estos delirantes cortan la calle con impunidad total. Pero claro, la ministra de seguridad ahora se hace la sorda y no manda a la gendarmería a tirar gases. ¿Dónde quedó el orden, nenes de Twitter? Se ve que el protocolo antipiquetes se apaga solo cuando el que corta es un iluminado y no un docente reclamando por un sueldo digno. Despiértense, hermano. Nos gobiernan panelistas y delirantes que defienden con la guita ajena privilegios medievales, mientras ajustan a los jubilados y destruyen la universidad pública. La única ley que aplica este gobierno cipayo es la del embudo: lo ancho para ellos y lo angosto para el pueblo.