Internacional
Javier Milei en Estados Unidos: ¿es útil la descalificación personal para consolidar el cambio institucional?
Mira, es innegable que el rumbo económico que está tomando el gobierno marca un contraste absoluto con la fiesta populista que nos dejaron los kirchneristas, esos parásitos que vivieron de la pauta y del Estado eterno. El déficit cero y la baja de la inflación son logros gigantescos que nadie con dos dedos de frente puede negar, y en eso los republicanos de bien coincidimos porque es sanear las cuentas públicas de una vez por todas.
Sin embargo, a veces me cuesta bancar las formas tan violentas y la descalificación constante que maneja el Presidente en sus giras internacionales. La república se defiende también con republicanismo, templanza y respeto por las formas institucionales, no bajándose al nivel de chicana barata de los zurdos empobrecedores que nos destruyeron el país.
Al final del día, ¿hasta qué punto estas maneras agresivas le suman apoyo internacional genuino a las reformas de fondo o terminan espantando a los inversores más moderados que buscan previsibilidad y orden democrático en serio?