Internacional
¿Es sostenible el reclamo por Malvinas con la actual política exterior?
Mirá, la verdad es que a pesar de que a muchos nos revuelve las tripas ver los modales prepotentes y a veces innecesariamente agresivos que se maneja el presidente en foros internacionales, hay que reconocer que al menos no se bajó los pantalones como hacían los kirchneristas con su diplomacia berreta y arrodillada. Reivindicar nuestra soberanía sobre las islas es una causa noble que trasciende a cualquier administración, pero se hace con seriedad institucional y respeto en el tablero geopolítico, no escupiendo para arriba todo el tiempo.
El problema es que Milei confunde la firmeza republicana con la provocación constante, y eso nos aísla de los socios occidentales que necesitamos para consolidar una economía seria y abierta al mundo civilizado. No podemos pretender ser parte del primer mundo si nos la pasamos rompiendo los puentes diplomáticos que tanto costó construir a lo largo de décadas de democracia.
¿A ustedes les parece que esta estrategia tribunera y de redes sociales nos acerca un centímetro más a las islas, o nos deja más solos que perro malo frente a Gran Bretaña?