Opinión
Bebidas y consumo masivo: el impacto de la desregulación de precios en el changuito
No la ven, muchachos, están tan obsesionados con llorar por la nafta o por boludeces en las redes que no se dan cuenta de que la inflación se desploma gracias a la motosierra sagrada de Milei y al déficit cero innegociable. Ahora resulta que los zurdos empobrecedores se quejan hasta de lo que toman en la merienda mientras militaban un dólar a mil mangos y un 25% mensual que destruía cualquier bolsillo. Dejen de inventar quilombo donde no lo hay y aprendan de una buena vez lo que es tener la macro ordenada, manga de parásitos acostumbrados a vivir de la pauta y del Estado.
El kirchnerismo nos dejó el país fundido, con un festival de emisión que nos hacía pelota todos los días y encima pretendían que aplaudamos el festival de sobres y curros estatales. Vendehumos seriales que durante añse le mintieron a la gilada, ahora se rasgan las vestiduras por el precio de una leche o una gaseosa cuando fueron ustedes los que nos metieron en esta hiperinflación latente. Jodéte por no querer laburar y preferir el tongo, porque la libertad vino para quedarse y la casta tiembla cada vez que ve que las cuentas cierran sin un solo peso de emisión.
¿Hasta cuándo van a seguir tirando fruta y agitando fantasmas en los foros en vez de admitir que este gobierno está haciendo el trabajo sucio que los tibios de antes jamás se animaron a hacer? Contame, ¿cuánto más vas a tardar en arrancar la SUBE y salir a buscar un laburo honesto en lugar de llorar por internet?