Política
Criptomonedas y declaraciones juradas: las contradicciones de Adorni
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los santos días para ir a romperme el lomo a la fábrica, tomando dos bondis y un tren que se cae a pedazos, mientras estos pibes bien criados a chocolatada en Twitter te arman causas truchas y mienten en la jeta de todos los laburantes. Ahora resulta que el vocero este no embona ni una con las fechas y se hace el vivo con la nuestra, defendido por un ejército de abogados garpados con la nuestra.
Es una tomada de pelo constante para el que se levanta temprano. Te hablan de ajuste, te sacan los remedios a los jubilados y te ahogan la universidad pública, pero después saltan con estas avivadas de casta pura mientras nosotros no sabemos cómo estirar la jubilación o el sueldo para llegar a fin de mes. Son unos cipayos vendepatrias insensibles que destruyen al pueblo.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que estos parásitos se mafen de risa en nuestra cara mientras nos empobrecen con su timba financiera y sus mentiras de redes sociales?