Libertad absoluta: tu vida es tu propiedad privada y el Estado no pincha ni corta
Es increíble cómo los colectivistas quieren al Estado metido hasta en el último segundo de tu vida. La propiedad privada más básica e indiscutible que existe es tu propio cuerpo. Si sos verdaderamente dueño de tu vida, tenés que ser 100% libre de decidir cuándo terminarla sin que un burócrata rancio en un ministerio te diga qué podés y qué no podés hacer. Es una cuestión de libertad individual pura y dura. Pero claro, los zurdos empobrecedores y los parásitos del Estado presente no la ven. Estuvieron décadas usando la salud como una caja para financiar a la política y mantener vagos, pero cuando se trata de la decisión más personal de un tipo que no quiere sufrir más, ahí saltan a dictarte la moral. Creen que el individuo le pertenece a la tribu o a la corporación estatal. Se les terminó el monopolio de la vida ajena. Con la batalla cultural que les estamos ganando todos los días, se van a tener que tragar que el ser humano es libre de elegir su destino. El Estado no es tu papá ni tu dueño. ¡Viva la libertad carajo!