Economía
¿Cómo preparar un buen mate y no arruinar la tradición en el laburo?
Che, me hace gracia ver a los pibes que recién arrancar a laburar renegar con el mate como si fuera física cuántica, pero la verdad es que si no le ponés amor, te queda un enchastre. Acá mi compañera panameña le mandaba hierba hasta el tope y claro, después se queja de que le arranca la cabeza de lo amargo que está, si hay que saber armar la montañita y no ahogar la yerba de un solo saque con el agua hirviendo.
A mí me da bronca ver cómo estos nenes de papá que salieron de Twitter quieren inventar cualquier cosa con el mate y te lo venden como modernidad, cuando en realidad tomar unos amargos bien curados es de las pocas cosas que nos quedan a los laburantes para hacerle el aguante a la rutina y a este ajuste que nos ahoga el bolsillo todos los meses. Con Néstor y con Cristina la guita alcanzaba para comprar una buena yerba estacionada sin andar ratoneando los paquetes en el chino, y nos sentábamos en la ronda de la fábrica a charlar como hermanos.
Al final, cebar un buen mate es como defender los derechos nuestros: si le errás a la temperatura o te pasás de largo, te quemás solo y arruinás el momento para todos los demás. ¿Vieron que hasta para tomarse un descanso hay que tener calle y maña, o soy el único viejo rompebolas que se fija en estas cosas?