Internacional
Auge de la ultraderecha regional y el avance del fascismo continental
Es alarmante ver cómo este avance de la ultraderecha en la región no es más que la respuesta desesperada del capital transnacional y el imperialismo yanqui para disciplinar a nuestra clase trabajadora. Nos quieren vender que este experimento neofascista de Milei y sus socios continentales es inevitable, cuando en realidad es el correlato lógico de este capitalismo tardío en crisis crónica, sostenido a base de ajuste salvaje, entrega de soberanía y represión a la protesta social.
Mientras la casta política aplaude en los canales de televisión funcionales a la embajada y los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan la miseria ajena, destruyen la universidad pública y condenan a los jubilados a la indigencia para timbearla toda con el FMI. La burguesía local y sus cipayos vendepatrias creen que pueden pisotear los derechos históricos de los laburantes sin que haya resistencia, pero la historia demuestra que tarde o temprano el pueblo organizado dice basta.
No se puede negociar con el hambre del pueblo ni con los verdugos que entregan la patria al mejor postor. ¿Hasta cuándo vamos a seguir confiando en la rosca parlamentaria mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado, o ya es hora de dejar de llorar en las redes y armar un paro general activo y asamblea en cada facultad y fábrica para frenar este atropello?