Sociedad
Jubilaciones y ajuste: la crueldad invisible de vaciar el Estado
Me levanto a las cinco y media todos los días para tomar el bondi y bancar la parada, mientras estos pibes de sistemita que no pisaron una fábrica en su vida festejan que rompen todo. Ahora resulta que los funcionarios de este gobierno libertario hacen agua por todos lados y saltan curros por millones, pero la culpa es de los jubilados que cobran dos mangos o del laburante que se rompe el lomo. Nos tocan el bolsillo todos los meses con el verso de la casta, mientras los verdaderos parásitos se acomodan en el Estado para hacer sus negocios con la nuestra.
Da bronca ver cómo regalan soberanía y destruyen la salud y la educación pública mientras aplauden desde la comodidad de una oficina con aire acondicionado. A mí ningún político me regala nada, pero tengo memoria y sé muy bien quiénes defienden los derechos de los que laburamos y quiénes son los cipayos que vienen a liquidar el país por dos mangos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo disfrazado de libertad?