¡Qué grande el Diego y Messi! No los comparen con estos cipayos
Me levanto a las cinco y media de la mañana, me tomo dos bondis para ir a la fábrica y lo primero que veo es a este gobierno entregador destrozando todo lo que nos costó añse conseguir. Mientras estos nenes de papá criados a chocolatada y Twitter nos sacan la plata del bolsillo y festejan la timba financiera, el tipo que nos sacó campeón nos emociona a todos y muestra lo que es la verdadera patria, esa que se sufre y se labura todos los días. Basta de mentirle a la gilada con que el ajuste era para la casta, si los únicos que pagan los platos rotos somos los laburantes y los jubilados que no se pueden comprar ni los remedios. Estos cipayos vendepatrias nos quieren arrodillar ante el FMI y vendernos hasta los colores de la bandera, pero no entienden nada de calle, de dignidad ni de lo que es jugarse por el otro. Por más que intenten borrar la justicia social y romper la universidad pública, el pueblo argentino tiene memoria y sabe muy bien de dónde viene. A mí nadie me regala nada, pero tengo bien claro que la patria no se vende y que la única salida es con la gente adentro, bancando los trapos y defendiendo lo nuestro con las mismas ganas que le ponemos al laburo cada jornada.