Humor Político
Salarios en especies y crisis avícola: el impacto del ajuste en el conurbano
Me levanto a las cinco y media todas las mañanas para tomar el bondi y bancar la parada en la fábrica, mientras estos pibes que toman chocolatada en Twitter festejan un modelo que nos devuelve al tiempo del trueque. Ahora resulta que los compañeros de Granja Tres Arroyos tienen que aceptar parte del sueldo en pollos porque la timba financiera y la apertura indiscriminada reventaron el poder adquisitivo de los laburantes. ¿De esto no se avivan los cipayos que votaron este desastre? Nos prometieron dólares y libertad, y nos están dejando sin un peso y comiendo plumas.
Es una vergüenza total cómo destruyen el salario y la dignidad de la gente que se rompe el lomo diez horas por día para mantener a su familia. A estos insensibles del Gobierno no les importa que el jubilado no pueda comprar los remedios ni que el obrero cobre con mercadería en vez de plata legítima, porque viven en una nube de gases cobrando sueldos millonarios a costa del hambre del pueblo. Con Cristina y con Néstor el laburante tenía paritaria libre, asado los domingos y podía proyectar su futuro sin esta angustia constante.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este ajuste salvaje que solamente beneficia a cuatro vivos de afuera mientras al pueblo lo empobrecen cada día más?