Opinión
Redes sociales y debate político: la burbuja de la militancia virtual en el país
Entrás a los principales foros de Argentina en internet y te encontrás con un antro nefasto de nenes de Twitter criados a chocolatada, programadores que cobran en dólares y trolls financiados por la timba financiera del gobierno. Es el triunfo de la alienación del capitalismo tardío: tipos que defienden el ajuste salvaje a los jubilados y la entrega de la soberanía al imperialismo yanqui y sionista, todo desde la comodidad del aire acondicionado en el departamento que les banca el viejo. No te pisan una fábrica, una asamblea barrial ni el aula de una universidad pública ni que les pagues, pero te quieren enseñar cómo funciona la economía real con teorías austríacas de hace dos siglos.
Esta supuesta hegemonía virtual de la derecha no es casualidad; es el aparato ideológico de la burguesía para desmovilizar y atomizar a la clase trabajadora. Mientras estos cipayos de teclado festejan el cierre de organismos estatales y los despidos de miles de laburantes como si fuera un videojuego, el pueblo real la está pasando para el orto. La salida no es debatir con cuentas anónimas con foto de perfil de un dibujito animado; la verdadera resistencia se construye en la calle, articulando la lucha estudiantil con los trabajadores y exigiendo a la burocracia sindical cómplice que se deje de dormir y llame a un paro general activo y asamblea permanente ya.
¿De verdad se creen que por ganar la batalla de los likes van a frenar la bronca popular cuando la guita no alcance ni para el bondi? ¿O van a salir a defender el ajuste a la calle cuando la realidad los choque de frente?