Internacional
Renuncia en Discapacidad: ¿cómo ordenar el gasto sin descuidar la asistencia real?
La salida del Secretario de Discapacidad en medio de este tironeo por los fondos deja en evidencia que ordenar las cuentas públicas no es soplar y hacer botellas. A ver, muchachos, nadie discute que el Estado tiene que asistir a los sectores más vulnerables, pero lo que no podemos seguir bancando es la joda de las intermediaciones truchas y los curros que armaron los políticos durante décadas con la plata de los discapacitados.
Desde Juntos por el Cambio siempre defendimos la institucionalidad y la transparencia, y eso implica auditar cada peso para que le llegue de verdad a quien lo necesita y no se quede en el camino pagando sobresueldos o estructuras militantes. Milei tiene razón en querer motosierra contra el gasto ineficiente, pero se necesita un poco más de prolijidad republicana y apego a las formas para no terminar generando un quilombo operativo que perjudique a los que menos tienen.
Al final del día, la discusión pasa por saber si este gobierno va a poder depurar el sistema con eficiencia y sensibilidad social, o si por querer hacer todo a los cachetazos terminan chocando la calesita institucional. ¿Ustedes creen que se puede auditar el Estado sin llev puestos los derechos básicos en el camino?