Economía
Inflación, propiedad privada y el delirio colectivista que no la ve
Ayer me pasé todo el día codeando para afuera, cobrando en cripto como corresponde, y salí a dar una vuelta para despejar un cacho la cabeza. Me cruzo con unos termos pintarrajeando símbolos raros en las paredes de una casa, los mismos parásitos que lloran porque la motosierra les cortó los curros estatales y la pauta oficial. No pueden aceptar que el déficit cero vino a ordenar este antro y que el Estado presente ya no los mantiene más. Tienen la cabeza tan quemada por décadas de colectivismo que la propiedad privada les da alergia y necesitan salir a vandalizar porque ya no laburaron en su vida.
Es increíble cómo les duele la baja de la inflación y ver que la gente de bien sale adelante sin depender de un plan o de un tongo político. Mientras ellos hacen grafitis berretas, nosotros seguimos migrando la economía al siglo XXI con desregulación total y libertad financiera. Aprendan a programar, muchachos, dejen de romantizar la pobreza y paguen sus impuestos como cualquier cristiano en vez de andar rayando veredas ajenas. ¿Hasta cuándo van a seguir llorando por la teta del Estado en vez de agarrar una pala o una compu?