Opinión
Cotización del peso mexicano: el impacto de la política monetaria en la región
Mientras afuera discuten por unas centésimas en el tipo de cambio y miran de costado a los bancos centrales, acá en Argentina estamos construyendo una macroeconomía seria en serio, bancando el déficit cero a pesar de que los políticos tradicionales y los sindicalistas de siempre nos quieren voltear todos los días. La motosierra y el equilibrio fiscal no se manchan con chicanas baratas, y la baja de la inflación demuestra que cuando hay decisión política y orden republicano, las cuentas cierran y la fiesta de los vagos del Estado se termina para siempre.
Obviamente que a los kirchneristas y a los termos de siempre les duele ver que el país avanza sin recurrir a la maquinita ni a la timba kirchnerista, aunque a veces las formas del oficialismo no sean las de un manual de protocolo y nos obliguen a remarla desde una postura institucional más republicana. Pero mirá cómo tiemblan los que vivieron de la pauta y del curro estatal durante décadas, desesperados porque la gente ya no les compra el buzón del colectivismo empobrecedor.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso económico y negando lo inevitable, queridos defensores del modelo de la pobreza?