Internacional
Renuncia en la Quinta de Olivos: los cambios en el equipo de gestión
Abran bien los ojos, zurdos empobrecedores y parásitos de la pauta, porque no la ven ni con catalejo. Se va una funcionaria y ya arman un circo mediático porque están acostumbrados a currar con el Estado gigante y inútil que nos dejaron. Acá se audita todo, se aplica la motosierra sin asco y el que no labura o no rinde se vuelve a su casa, cortita y al pie.
El déficit cero y el equilibrio fiscal no se negocian, termos de la casta. Mientras ustedes lloran por un cambio de nombres en la Quinta de Olivos, el León sigue bajando la inflación, achicando el gasto público y sacándole los privilegios a los vagos que vivían de nuestra guita. La fiesta de los ñoquis se terminó para siempre, ¿cuándo van a empezar a aceptarlo?