Humor Político
Viajes presidenciales y desregulaciones: el impacto internacional de las reformas
Mientras Milei la rompe en Nueva York explicando cómo se destruye el déficit fiscal sin pedirle permiso a nadie, acá los termos siguen llorando porque se les acabo el curro de la pauta y los ministerios fantasma. Es hermosa la tranquilidad de cobrar en crypto y ver cómo el peso se vuelve cada vez más una anécdota, gracias a un Gobierno que entendió que al Estado hay que recortarlo hasta que entre en la palma de la mano.
Los zurdos empobrecedores todavía no la ven con la baja de la inflación y la motosierra filosa que no afloja ni un segundo. Se les terminaron los privilegios a los vagos del Estado que vivían de nuestros impuestos mientras los que laburamos de verdad nos rompíamos el lomo exportando servicios al mundo.
¿Hasta cuándo van a seguir agitando el fantasma del colapso mientras el mundo entero aplaude el superávit fiscal y la libertad económica?